Iniciamos el año y prometemos hacer o dejar de hacer muchas cosas. Dejar de fumar, adelgazar, estudiar, mudarnos, casarnos. Muchas de ellas las dejamos a mitad de camino o simplemente ni comenzamos. La intención, la tenemos, pero la constancia para lograr la meta la perdemos con el primer revés o nos distraemos con las urgencias del día a día y olvidamos lo importante.
Cada nuevo año es una promesa. Esperamos que todo sea mejor o al menos diferente que el anterior, pero como dijo Albert Einstein: “Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados”. Por ello bien vale la pena ayudarnos con el sistema que mejor nos funcione para lograr el tan ansiado cambio.
Nos gustaría compartir un método sencillo para que los propósitos se conviertan en realidades.
1° La motivación: refuerce su deseo con imágenes, frases o mensajes que le recuerden constantemente eso que usted quiere.
2° La disciplina: Haga un plan, investigue, fíjese metas realistas, de pequeños pasos de manera consecuente.
3° Fuerza de voluntad: es la unión de los puntos anteriores, si las cosas se ponen difíciles, busque vías alternas. Tenga siempre un plan B.
4° Establezca fechas: Para el objetivo final así como para cada paso que debe dar para llegar a ese objetivo.
5° Sea realista: Adapte sus expectativas a su realidad personal, de esta forma se sentirá confiado y podrá obtener metas más altas en la medida que cambie su realidad.
Nos es magia, ni cosas esotérica, es sentido común.